Se trata de una performance poco usual que contextualiza los hechos imposibles dentro del universo de la charlatanería, lo que, de por sí, garantiza un juego escénico diferenciado con la platea. El público inmediatamente se transporta hacia otra dimensión, pero comprobando en el ‘aquí y ahora’ que los personajes realmente hacen todo lo que anuncian.

En términos mágicos, el trabajo se basa en el clásico fenómeno de la telepatía teatral (doble vista). Las adivinaciones ocurren de forma cada vez más imposible hasta culminar con alguien del público como autor de la hazaña.

Por primera vez en la historia el premio más importante de la magia latinoamericana fue concedido a un acto de Mentalismo, el Grand Prix FISM Latin America. Este es el resultado de un arduo trabajo de investigación y creación de Juan Araújo y Alejandro Muniz.